TERAPIAS

Las terapias basadas en Plasma Rico en Plaquetas (PRP), Ácido Hialurónico (AH) y Colágeno constituyen opciones de tratamiento avanzado orientadas a la recuperación, regeneración y mejora funcional de diversas patologías del aparato locomotor. El PRP aprovecha la propia sangre del paciente para concentrar y liberar factores de crecimiento que estimulan la reparación natural de los tejidos, acelerando la cicatrización y reduciendo tanto el dolor como la inflamación. Por su parte, la administración exógena de Ácido Hialurónico busca restaurar la viscosidad y elasticidad del líquido sinovial, mejorando la lubricación articular y la absorción de impactos cuando otras medidas conservadoras no han dado resultado. Finalmente, el aporte de Colágeno contrarresta los efectos del desgaste celular provocado por el envejecimiento, reforzando la estructura fundamental de ligamentos, tendones y cartílagos, al tiempo que promueve la renovación del tejido conjuntivo y disminuye la rigidez articular. En conjunto, estas terapias ofrecen alternativas conservadoras muy eficaces para mejorar la movilidad y calidad de vida del paciente antes de tener que plantear soluciones quirúrgicas.


Plasma rico en plaquetas (PRP)


Los PRP (plasma rico en plaquetas) se obtienen a partir de la sangre del propio paciente, mediante la concentración de plaquetas. Al activarse, estas liberan factores de crecimiento que estimulan los procesos naturales de reparación y regeneración de los tejidos.

Estos factores de crecimiento incluyen:

  • PDGF (factor de crecimiento derivado de plaquetas): estimula la proliferación celular, favorece la formación de nuevos vasos sanguíneos y la regeneración de tejidos. 
  • TGF-β (factor de crecimiento transformante beta): promueve la formación de matriz extracelular y regula el metabolismo óseo. 
  • VEGF (factor de crecimiento endotelial vascular): estimula la angiogénesis. 
  • EGF (factor de crecimiento epidérmico): favorece la diferenciación celular, la reepitelización y la formación de nuevos vasos. 
  • FGF (factor de crecimiento fibroblástico): estimula la proliferación de fibroblastos y células endoteliales, así como la angiogénesis. 

Según la evidencia científica, estas terapias pueden aportar diversos beneficios:

  • Aceleración de la cicatrización de tejidos 
  • Disminución del sangrado postoperatorio 
  • Mejora de la recuperación funcional y de la movilidad precoz 
  • Reducción de la inflamación y del dolor 
  • Menor riesgo de infecciones 
  • Estimulación de la regeneración ósea 
  • Disminución de complicaciones y necesidad de reintervenciones 

El uso de PRP se ha extendido en múltiples patologías del aparato locomotor, como lesiones ligamentosas crónicas, tendinopatías refractarias, artrosis de rodilla y cadera, lesiones del manguito rotador, patología discal, lesiones musculares y problemas de consolidación ósea como las pseudoartrosis.


Ácido Hialurónico (AH)


El ácido hialurónico (AH) es un macropolísacárido presente de forma natural en distintos tejidos del organismo, como las articulaciones, la piel y las mucosas. En las articulaciones, es producido por los sinoviocitos y los condrocitos, y su función principal es aportar viscosidad y elasticidad al líquido sinovial. De este modo, facilita la lubricación articular, reduce la fricción entre los cartílagos y ayuda a absorber las cargas y los impactos.

La administración de ácido hialurónico exógeno mejora estas propiedades, aumentando la viscosidad del líquido sinovial y estimulando la producción endógena de AH. Como resultado, puede contribuir a disminuir el dolor y mejorar la movilidad articular.

Se utiliza en el tratamiento de la artrosis en diferentes articulaciones, ajustando la dosis según la localización. Suele indicarse cuando no han sido eficaces otras medidas conservadoras, como cambios de hábitos o tratamiento farmacológico. En los casos en los que no se obtiene mejoría, puede ser necesario plantear tratamientos quirúrgicos, como la sustitución protésica.


Colágeno


El colágeno es una de las principales proteínas afectadas por el envejecimiento y constituye un componente esencial de la matriz extracelular de los tejidos. Esta matriz es fundamental en estructuras como ligamentos, tendones, músculos y cartílago.

El colágeno aporta soporte y estructura a estos tejidos, además de contribuir al almacenamiento de agua, lípidos y proteínas, elementos clave en los procesos de regeneración.

La administración exógena de colágeno puede producir diversos efectos beneficiosos:

  • Favorece la renovación de los componentes del tejido conjuntivo, ayudando a eliminar el exceso de fibras dañadas 
  • Promueve la remodelación tisular, reduciendo la fibrosis y mejorando la calidad del tejido 
  • Disminuye la rigidez, facilitando la movilidad articular y aumentando la elasticidad tendinosa 

Se utiliza en el tratamiento de tendinopatías, refuerzo de ligamentos, aplicaciones periarticulares e intraarticulares, así como en lesiones musculares.